¡Ora sí, moscalievers de la espora mutante! Les saluda como de costumbre en este espacio La Mosca Esparrou, y hablemos de cine, que a eso vine…
Me fui a ver la nueva película de Spielberg: El día de la revelación. Comí palomitas y no le puse poder de grayscol a la coca para poder ser objetivo, como en todo lo que hago.
Y antes de que empiecen con que “ay, seguro salen marcianos echando rayos y destruyendo Nueva York“… ¡pues no!
Spielberg ya está grande y ya pistea y fuma caro, así que no se anda con esas cosas.
Este señor ya hace películas para que salgas del cine preguntándote por tu existencia… y de paso ¿por qué pagaste doscientos pesos por unas palomitas y un refresco al que ni siquiera le echaron poder de Greyscol?
Quédense a escuchar porque iremos por partes y analizaremos a detalle esta película.
Recuerden seguirme en todas mis redes sociales coloidales como La mosca Esparrou, así con E como Espárrago y no con S de pirata chafa. Tiktok, Instagram, Facebook y Youtube. Si no lo hacen, ya saben que van a ser unos bobos.
Baigón Verde.

